Día 9: El Camino del Norte

Sabado
El despertador suena estridente a primerísima hora de la mañana. La cabeza a punto de estallar me recuerda los excesos de la noche anterior. Antes de nada se impone una ducha..., quizás así pueda pensar mejor. Trato de hacer el equipaje de la manera más silenciosa, pero no lo logro y mi compañero de habitación, Josep, acaba por despertarse. Tengo prisa así que tras una breve despedida y salgo a la calle. Con las alforjas en la bici me dirijo a la parada para coger un autobús que me lleve a la estación central. Hace poco que ha amanecido y la ciudad parece desierta: el fin de semana dejó las calles vacías y los turistas descansan todavía placidamente. El autobús tarda en llegar y voy con el tiempo justo. Los nervios empiezan a adueñarse de mí. Al final lo veo a lo lejos. Soy el único usuario en la parada. El conductor abre la puerta y me indica que él va en la otra dirección. Desconcertado, me doy cuenta de que no llego a tiempo a la salida y decido montarme en la bici para llegar hasta allí pedaleando de forma desesperada. Un par de minutos antes de las ocho, la hora indicada, entro por el túnel de la estación y localizo el autobús, tarea sencilla si se tiene en cuenta que a esas horas en el pequeño anden apenas esperan un par de coches. Amarro la bici en el maletero y subo a sentarme. Al fin podre descansar.
Doce horas (apenas!!!) dura la odisea de regreso a Bilbao, con viajeros que suben y bajan en la decena de paradas que tiene un recorrido tan hermoso como inacabable y que me conduce por toda la costa cantábrica.
Absorto en la carretera, que observo a través de las amplias lunas, no puedo evitar pensar en que será de mis compañeros de viaje, con los que he convivido en el sentido más pleno de la palabra: me imagino a los tres barceloneses que todavía dormitan antes de la visita turística matinal, previa a la salida de su avión; mi inconsciente juega conmigo y creo observar a Rosa y Albert en una de las furgonetas que nos sobrepasan en la carretera con dirección, seguramente, lejos de Santiago; Isidro, estoy seguro, estará ya pedaleando, mientras saluda efusivamente a los peregrinos, en la búsqueda del océano donde navega su isla, más allá del Finis Terrae. Recostado en el asiento, durante tantas horas, recuerdo todos los instantes vividos en esta última semana, saboreando cada uno de esos momentos tan especiales, que viajaran siempre conmigo en mi pedalear por la vida.
El Camino del norte, que recorro en este día, me devuelve a mi mundo, a mi gente, a los que ansío reencontrar, pero a la vez me trae un sentimiento de melancolía por el aún nítido recuerdo de lo vivido, tratando de asimilar que ya el Camino nunca será igual.
Con el fin de ahogar la nostalgia trato de planear nuevas aventuras en dirección a Compostela: tengo que convencer a todos mis amigos de que no pueden perderse tamaña aventura. Decido que este otoño haré una semana andando desde Donibane Garazi /St-Jean-Pied-de-Port hasta Puente la Reina saldando así mi deuda con el Camino Real francés. Quizás el próximo año repita en bici pero no más de cincuenta kilómetros diarios, para poder disfrutar de los paisajes en los que esta vez apenas reparé....
Mientras mi mente vuela los kilómetros pasan..., ya estoy cerca, ya observo mi mar, mis montes, mi pueblo, mis gentes, mi hogar. Mi cuerpo regresó pero una parte de mi corazón quedó atrás. Ahora es una flecha amarilla, que ayuda al peregrino, en un cruce del Camino.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Joe Jon! Cómo te lo curras!! :) A ver si algún día nos decidimos y seguimos tus consejos! :)

Anónimo dijo...

Precioso el blog, de verdad me ha parecido muy interesante y a la vez útil, la parte humana del camino y los paisajes es lo que más me ha gustado.

Anónimo dijo...

ISIDRO.
Jon, te felicito por el blog, este año dispongo de una semana de vacaciones del 4 al 8 de mayo, y me estoy planteando hacerme el Camino de la Plata en 9 días contando con los fines de semana, no te invito porque los paisajes pasaran muy rápido y no te va a dar tiempo de asimilarlo. un abrazo y buen camino.